Motor Gamboa: una historia de terror
Publicado: 01 Oct 2013, 20:14
Hola a todos
Os quiero relatar una historia de terror espeluznante.
Soy un profesor de bachillerato de 46 años, con más de 16 de años de docente y entregado a la educación. Y una historia de educación es la que os voy a contar. Una historia de educación espeluznante, pues jamás en mi vida me han tratado así. Qué paradoja!!!, dedicándome a educar y a mimar a mis alumnos, he sido tratado, humillado y pisoteado como jamás creí que me pudiera suceder y, menos en este país. Además de engañado. Pero sí, ha sido cierto todo lo que he vivido y me ha pasado. Y lo peor es que me siento desolado, humillado e impotente.
Pero empecemos por el principio.
Yo tengo un Santa Fe desde hace 6 años y, a pesar que me dió más de un problema con el turbo, estaba muy contento con él.
La pasada Semana Santa, volviendo de Zamora, el coche me dejó tirado a la altura de Medina del Campo. La grúa llevó el vehículo al taller que les indiqué y que no fue otro que a la Hyndai Motor Gamboa de la calle Antonia Rodríguez Sacristán de Madrid. Aquí me diagnosticaron que el bloque de motor se había roto, que tenía un fisura. El coche tenía 116.000 Km.
Aquí, me recomendaron que lo arreglara metiéndole un motor seminuevo que me montaban con piezas que pedían de Alemanía. Me dieron un presupuesto de unos 5.ooo euros. Después de pensarlo y reflexiónar, finalmente, acepté. Me daban un año de garantía y me aseguraban que el coche en cuanto a motor quedaría nuevo. También pedí que me dieran el motor averiado. Al comunicar esto, a la hora, me llamaron nuevamente y me dijeron que me rebajaban a unos 2000 euros si les daba permiso para reparar y vender mi motor averiado. A mí me extrañó esta práctica, pero ante el descuento acepté... Más de un mes estuvo el coche con el motor desmontado esperando el nuevo motor.
Cuando por fin saqué el coche del taller todo parecía ir bien, aunque el coche al relentí parecía temblar más de la cuenta, pero no le di importancia. El mes de julio me fui a Israel por trabajo y en agosto viaje con el coche de vaciones a Barcelona con mi familia. El temblor fue a más y, a la vuelta, en septiembre lo lleve al taller de Motor Gamboa. Les expliqué lo que me sucedía y se lo quedaron para mirarlo. A los pocos días me llamaron y me dijeron que eran los inyectores, que estaban fallando, y que esto no tenía nada que ver con el motor que me habían puesto, y que el presupuesto de reparaciòn era de 1500 euros. Yo no podía dar crédito a lo que pasaba y les dije que el coche vibraba cuando me lo dieron y que antes jamás. Ellos siguieron en que era una cuestión aparte. Les comuniqué que me iba a ir a llevarme el coche y, otra vez, a la hora más menos me llamaron para decirme que me hacían un descuento y que me lo dejaban en unos 1000 euros. Esto era increible!!!, parecía que estaba en una fería o en el rastro o zoco de cualquier país tercermundista. Pero no, tan cierto como mi hijo y su inocencia que es verdad. Me frotaba los ojos a ver si el concesionario era el oficial de Hyndai, y efectivamente lo era. Y todos los presupuestos y rectificaciones llevaban el ok de su jefe de taller, un tal Antonio.
Pero lo más fuerte viene ahora...
Cuando fui a retirar el coche me dijeron que tenía que abonar casi 70 euros por el presupuesto. Ante mi sorpresa, después de haberme dejado un dieneral (que no tenía y tuve que pedir) en una gran reparación y parecerme injusto y abusivo, pedí hablar con el jefe de taller, el tal Antonio. El encargado de recepción, un tal Fernando, fue a buscarle en varias ocasiones y nos dijo que esperáramos, así nos tuvo hora y media. Le rogué que entonces me lo solucionara él, pero me dijo que el no tenía responsabilidad para hacer nada. Ante la desolación más absoluta y sin ningún tipo de atención, decimos llamar a la policía municipal, que se persono al ratito. Esta patrulla pidió que se personara el jefe de taller, pero este siguió sin aparecer. A la media hora se acercó un hombre y, sin identificarse le dijo a la policía que retiraran el vehículo de ahí, la policía atónita, le contestó que no lo retiraban y que quién era, a lo que contestó que el jefe de taller. Alucinante!!! Con unos malos modos, una violencia y una prepotencia que jamás he visto este señor, si se le puede llamar así, se dirigió a nosotros despectivamente y nos dijo que o que pagabamos para llevarnos el vehículo o que nos fuéramos inmediantamente, sino nos echaba él (estoy seguro que si no hubiera estado la policía lo hubiera hecho él o el guardia de seguridad de la puerta). La policía me dijo que jamás habían visto algo así en un encargado, y que tenía dos opciones, o denuciar en comisaria, con lo que el coche podía tardar en recuperarlo, o pagar, retirar el vehículo y después denunciar. Cosa esta última que finalmente hice humillado y desolado.
He puesto diversas reclamaciones y denuncias, pero la que más me ha sorprendido es la que puse ante la central de Hyndai España...Antes de esto, llevé el coche a un taller para que cambiaran los inyectores, que según el diagnostico de MOtor Gamboa eran dos inyectores y otro un poco. Cuando me arreglan la avería me comenta el mecánica que le han cambiado solo un inyector que es el que falla y, que si había dejado mucho el coche sin mover, pues estos inyectores electrónicos se estropean y secan por esto. Le conté que me habían tenido desmontado el motro casi dos meses, y me dijo que muy probablemente fuera por esto. En total. la factura fue de de 241 euros. Y el coche me va como la seda....SINVERGÜENZAS.....
Pero a lo que iba, mi sorpresa fue cuando reclamé a Hyndai España yles expliqué todo: el cambio de motor, los negocios que deben tener vendiéndo motores reparados, el maltrato del tal Antonio, etc. Pues la contestación después de hablar con su servicio técnico es que Motor Gamboa hizo lo correcto (palabras de una tal Elena). No doy crédito....si esa es la política de atención al cliente de Hyndai, YO NO QUIERO PERTENECER NI SABER NADA DE ESTA COMPAÑÍA. Me siento traicionado, decepcionado,y humillado y desolado como decía, además de totalmente DESAMPARADO.
Pido en este foro ayuda y compresión de alguien al que le haya pasado algo similar. Y sobre todo pido por favor a los usuarios de Hyndai se piensen no solo el acudir al citado taller, sino volver a adquirir un Hyndai. Si esta es la política y la filosofía de esta marca coreana, yo prefiero que me estafe o me engañe una marca española o europea. Esta es la lección de educación que le han dado los coreanos y su filiar en España a un profesor después de 16 años de docencia y en su propio país. Una lección terrible y terrorífica de como se las gastan que tardaré en asimilar. Ya podéis seguir dando 5 años de garantía y atrapando incautos, pero la razón y la educación no la garantizaréis jamás....
Un saludo
Jan Valjan
Os quiero relatar una historia de terror espeluznante.
Soy un profesor de bachillerato de 46 años, con más de 16 de años de docente y entregado a la educación. Y una historia de educación es la que os voy a contar. Una historia de educación espeluznante, pues jamás en mi vida me han tratado así. Qué paradoja!!!, dedicándome a educar y a mimar a mis alumnos, he sido tratado, humillado y pisoteado como jamás creí que me pudiera suceder y, menos en este país. Además de engañado. Pero sí, ha sido cierto todo lo que he vivido y me ha pasado. Y lo peor es que me siento desolado, humillado e impotente.
Pero empecemos por el principio.
Yo tengo un Santa Fe desde hace 6 años y, a pesar que me dió más de un problema con el turbo, estaba muy contento con él.
La pasada Semana Santa, volviendo de Zamora, el coche me dejó tirado a la altura de Medina del Campo. La grúa llevó el vehículo al taller que les indiqué y que no fue otro que a la Hyndai Motor Gamboa de la calle Antonia Rodríguez Sacristán de Madrid. Aquí me diagnosticaron que el bloque de motor se había roto, que tenía un fisura. El coche tenía 116.000 Km.
Aquí, me recomendaron que lo arreglara metiéndole un motor seminuevo que me montaban con piezas que pedían de Alemanía. Me dieron un presupuesto de unos 5.ooo euros. Después de pensarlo y reflexiónar, finalmente, acepté. Me daban un año de garantía y me aseguraban que el coche en cuanto a motor quedaría nuevo. También pedí que me dieran el motor averiado. Al comunicar esto, a la hora, me llamaron nuevamente y me dijeron que me rebajaban a unos 2000 euros si les daba permiso para reparar y vender mi motor averiado. A mí me extrañó esta práctica, pero ante el descuento acepté... Más de un mes estuvo el coche con el motor desmontado esperando el nuevo motor.
Cuando por fin saqué el coche del taller todo parecía ir bien, aunque el coche al relentí parecía temblar más de la cuenta, pero no le di importancia. El mes de julio me fui a Israel por trabajo y en agosto viaje con el coche de vaciones a Barcelona con mi familia. El temblor fue a más y, a la vuelta, en septiembre lo lleve al taller de Motor Gamboa. Les expliqué lo que me sucedía y se lo quedaron para mirarlo. A los pocos días me llamaron y me dijeron que eran los inyectores, que estaban fallando, y que esto no tenía nada que ver con el motor que me habían puesto, y que el presupuesto de reparaciòn era de 1500 euros. Yo no podía dar crédito a lo que pasaba y les dije que el coche vibraba cuando me lo dieron y que antes jamás. Ellos siguieron en que era una cuestión aparte. Les comuniqué que me iba a ir a llevarme el coche y, otra vez, a la hora más menos me llamaron para decirme que me hacían un descuento y que me lo dejaban en unos 1000 euros. Esto era increible!!!, parecía que estaba en una fería o en el rastro o zoco de cualquier país tercermundista. Pero no, tan cierto como mi hijo y su inocencia que es verdad. Me frotaba los ojos a ver si el concesionario era el oficial de Hyndai, y efectivamente lo era. Y todos los presupuestos y rectificaciones llevaban el ok de su jefe de taller, un tal Antonio.
Pero lo más fuerte viene ahora...
Cuando fui a retirar el coche me dijeron que tenía que abonar casi 70 euros por el presupuesto. Ante mi sorpresa, después de haberme dejado un dieneral (que no tenía y tuve que pedir) en una gran reparación y parecerme injusto y abusivo, pedí hablar con el jefe de taller, el tal Antonio. El encargado de recepción, un tal Fernando, fue a buscarle en varias ocasiones y nos dijo que esperáramos, así nos tuvo hora y media. Le rogué que entonces me lo solucionara él, pero me dijo que el no tenía responsabilidad para hacer nada. Ante la desolación más absoluta y sin ningún tipo de atención, decimos llamar a la policía municipal, que se persono al ratito. Esta patrulla pidió que se personara el jefe de taller, pero este siguió sin aparecer. A la media hora se acercó un hombre y, sin identificarse le dijo a la policía que retiraran el vehículo de ahí, la policía atónita, le contestó que no lo retiraban y que quién era, a lo que contestó que el jefe de taller. Alucinante!!! Con unos malos modos, una violencia y una prepotencia que jamás he visto este señor, si se le puede llamar así, se dirigió a nosotros despectivamente y nos dijo que o que pagabamos para llevarnos el vehículo o que nos fuéramos inmediantamente, sino nos echaba él (estoy seguro que si no hubiera estado la policía lo hubiera hecho él o el guardia de seguridad de la puerta). La policía me dijo que jamás habían visto algo así en un encargado, y que tenía dos opciones, o denuciar en comisaria, con lo que el coche podía tardar en recuperarlo, o pagar, retirar el vehículo y después denunciar. Cosa esta última que finalmente hice humillado y desolado.
He puesto diversas reclamaciones y denuncias, pero la que más me ha sorprendido es la que puse ante la central de Hyndai España...Antes de esto, llevé el coche a un taller para que cambiaran los inyectores, que según el diagnostico de MOtor Gamboa eran dos inyectores y otro un poco. Cuando me arreglan la avería me comenta el mecánica que le han cambiado solo un inyector que es el que falla y, que si había dejado mucho el coche sin mover, pues estos inyectores electrónicos se estropean y secan por esto. Le conté que me habían tenido desmontado el motro casi dos meses, y me dijo que muy probablemente fuera por esto. En total. la factura fue de de 241 euros. Y el coche me va como la seda....SINVERGÜENZAS.....
Pero a lo que iba, mi sorpresa fue cuando reclamé a Hyndai España yles expliqué todo: el cambio de motor, los negocios que deben tener vendiéndo motores reparados, el maltrato del tal Antonio, etc. Pues la contestación después de hablar con su servicio técnico es que Motor Gamboa hizo lo correcto (palabras de una tal Elena). No doy crédito....si esa es la política de atención al cliente de Hyndai, YO NO QUIERO PERTENECER NI SABER NADA DE ESTA COMPAÑÍA. Me siento traicionado, decepcionado,y humillado y desolado como decía, además de totalmente DESAMPARADO.
Pido en este foro ayuda y compresión de alguien al que le haya pasado algo similar. Y sobre todo pido por favor a los usuarios de Hyndai se piensen no solo el acudir al citado taller, sino volver a adquirir un Hyndai. Si esta es la política y la filosofía de esta marca coreana, yo prefiero que me estafe o me engañe una marca española o europea. Esta es la lección de educación que le han dado los coreanos y su filiar en España a un profesor después de 16 años de docencia y en su propio país. Una lección terrible y terrorífica de como se las gastan que tardaré en asimilar. Ya podéis seguir dando 5 años de garantía y atrapando incautos, pero la razón y la educación no la garantizaréis jamás....
Un saludo
Jan Valjan